Diego Padilla: ‘’Nuestro objetivo es generar comunidad a través del emprendimiento’’

Diego Padilla: ‘’Nuestro objetivo es generar comunidad a través del emprendimiento’’

Entrevistamos a Diego Padilla, Coordinador del Programa de Apoyo al Desarrollo Local (PADL)

Diego Padilla es graduado en Administración de Empresas por la Universidad de Rosario (Colombia) y tiene experiencia en liderazgo de equipos de trabajo en ámbitos sociales, organizacionales y académicos, por medio de proyectos en desarrollo comunitario en poblaciones vulnerables y en aplicación de modelos de trabajo social participativo. Se integró a Juventud Emprendedora en mayo del año pasado y actualmente es Coordinador del Programa de Apoyo al Desarrollo Local (PADL).

Lo entrevistamos para saber más sobre su trabajo y las iniciativas de la fundación en materia de emprendimiento, y esto es lo que nos contó:

¿En qué consiste el PADL (Programa de Apoyo al Desarrollo Local)?

El Programa de Apoyo al Desarrollo Local consta de dos ramas, el emprendimiento y las organizaciones sociales. Por un lado tenemos relación directa con las organizaciones sociales, porque además de ser una relación institucional, la fundación representa a la población de la localidad de Baquedano y Sierra Gorda, y después en emprendimiento lo que buscamos es apoyar proyectos individuales.

Lo que hacemos es gestionar los emprendimientos entregando recursos, haciendo capacitación y dando orientaciones sobre cómo invertir y generar un mayor impacto y crecimiento tanto para la comunidad a través de las organizaciones sociales como para las familias.

¿El trabajo con organizaciones sociales se lleva a cabo en las localidades de Sierra Gorda y Baquedano?

Sí, pero se hace de forma diferente. En Sierra Gorda es un proyecto asociativo en que todas las organizaciones se ponen de acuerdo y sale un proyecto que vaya a impactar a toda la localidad, y si sobra plata se desarrolla otro. Y en Baquedano lo que se hace es que al monto destinado se le da una calificación según el tipo de proyecto y se le asigna a cada organización social un monto.

¿Qué tipo de proyectos se han desarrollado?

Tenemos organizaciones sociales diversas, como de adultos mayores, juntas de vecinos, una animalista, y se han realizado proyectos de diversa índole, pero habitualmente se enfocan en temas de capacitación, con los que se dan herramientas en temas de gobernabilidad, de organización, y donde también hay un 25% del monto total asignado que se usa para actividades propias de la organización.

¿Destacas alguno de ellos?

El año pasado se llevó a cabo una capacitación en soldadura la cual se hizo a través de una licitación, que se dirigió a necesidades que no esperábamos como fundación y que al final terminó con la capacitación y la calificación de siete personas con un curso de 70 horas.

¿Qué requisitos hay para que las fundaciones puedan ser beneficiarias?

El tema de organizaciones sociales se trabaja a través de la mesa de trabajo, y la mesa está abierta para toda organización social que lleve dos años en funcionamiento y un año como observador.

¿Qué impacto tiene este trabajo en las comunidades?

Nosotros definimos dos tipos de impacto, el focalizado, como es el tema de las capacitaciones, y el alto impacto, que es un impacto territorial, y que sería por ejemplo que una junta de vecinos entregue cajas navideñas a todas las familias.

Un impacto va dirigido a todos los que forman la fundación y el otro, a través de una metodología democrática en asamblea, la organización define a quién va a beneficiar.

Pasamos al segundo eje de trabajo. ¿En qué consiste la rama de emprendimiento del PADL?

Consiste en acompañar desde el primer momento a personas que tienen proyectos, ideas de negocios o micro empresas o empresas familiares, y se hace a través de un seguimiento constante en terreno.

Nosotros visitamos a las personas al menos dos veces al mes, es decir, nos vemos con el emprendedor cada 15 días, y hacemos capacitaciones y asesorías personalizadas principalmente en cuatro áreas: en área de marketing, finanzas y comercial, y en temas relacionados con lo administrativo y de emprendimiento, como organización, formalización, manejo de archivos y documentos. Y lo que buscamos con este programa es poder generar mayores ingresos para que se puedan manejar proyectos productivos.

La idea es generar un emprendimiento que funcione, que sea efectivo, dentro de la localidad de Baquedano, y lograr generar espacios donde se genere comunidad, principalmente para que exista reconocimiento como proveedores y clientes de ellos mismos, o de ellos como competencia, en el buen sentido, para incentivarse con esa productividad.

Dentro de emprendimiento hay también un proceso de gestión de recursos que consiste en la asignación de un monto de dinero para que puedan invertirse en insumos, en el mejoramiento de la calidad de los sistemas administrativos, en la capacitación, y esto se hace a través de la postulación, con una entrevista.

¿Cuántos proyectos activos hay?

En 2018 postularon 56 personas y quedaron 25 seleccionadas, con las que trabajamos durante todo el año.

¿Destacarías alguno de ellos?

Por ejemplo hubo un proyecto de impresión en el que nosotros hicimos el puntapié inicial, pero en que el emprendedor postuló después a otros fondos; u otro de una emprendedora que tiene un carro de comida y que es un caso de éxito, porque da cuenta de cómo impactó la capacitación con tutorías personalizadas con un especialista en finanzas para tratar, por ejemplo cómo debería ser el estado contractual con las personas que la ayudan o la distribución de las ganancias y las utilidades, y que le supuso un gran aumento de ganancias.

¿Cómo ha sido el recibimiento de la iniciativa en la comunidad?

La situación es muy buena con el proceso de rendición, de asignación de recursos, de gestión y capacitaciones. Hicimos una encuesta y tenemos la nota promedio de 6.8. Sin embargo, para encontrar los puntos de mejora siempre hay que estar en terreno preguntando a las organizaciones sociales por los temas que se hablan en las mesas de trabajo.

Nosotros estamos en terreno constantemente, retroalimentándonos sobre cómo podemos mejorar, y creo que es este trabajo en terreno el que ha permitido la buena aceptación por parte de la comunidad.

¿Por qué crees que es importante potenciar el emprendimiento en las comunidades del norte de Chile?

Las localidades donde actuamos presentan un gran índice de desigualdad, son rurales, y tanto Baquedano como Sierra Gorda dependen de las principales ciudades cercanas, Antofagasta y Calama, a nivel comercial y de servicios públicos, y esto genera un mayor costo en la canasta familiar.

Por otra parte, el hecho de que se trate de localidades rurales genera una especie de brecha en cuanto al sistema laboral que existe ahora. No todos en la región son mineros y ganan sueldos de mineros, y esta es la segunda región más cara de Chile. Precisamente Antofagasta  tiene un ingreso mediano de 500.000 pesos, y si ponemos esto en una localidad rural se encarece mucho más, y más encima si estamos hablando de que una canasta familiar son mínimo 600.000 pesos. Por tanto, falta plata para mantener los hogares.

Entonces, con el desarrollo de emprendimientos la idea es poder potenciar las ideas de negocio y las unidades productivas existentes a nivel local, y poder generar un mayor ingreso para que se puedan llegar a cubrir como mínimo las necesidades básicas de la canasta familiar.

El trabajo en emprendimiento nace de una necesidad laboral de poder generar ingresos a las familias locales.

¿Cuáles son los próximos desafíos para Juventud Emprendedora en materia de emprendimiento?

Nuestro objetivo es generar comunidad a través del emprendimiento, y en estos momentos estamos fortaleciendo la metodología de trabajo porque si bien queremos cambiar los modelos de negocio, cuando uno va a haber la realidad de Baquedano las necesidades son otras.

Hay unas necesidades sociales que hay que cubrir primero, y por esto estamos trabajando en un modelo de intervención en emprendimiento que vaya ligado a los procesos comunitarios, al desarrollo social, y no solamente enfocado a la empresa. Este es nuestro gran desafío,  y que no sea solo en Baquedano, sino que se pueda replicar en otros lugares.

Afirmabas que ‘’el emprendimiento no es solo individual, que es un ecosistema de apoyo conjunto donde todos tienen las mismas oportunidades y el desarrollo de nuevas capacidades’’. ¿A qué te refieres?

Me refiero a que si tú estás tratando de levantar un proyecto puedes lograrlo, pero va a ser muy difícil, mientras que si estás acompañado y tienes a otras personas que pueden apoyarte en el proceso se te va a facilitar más el camino. Entonces me refiero a que los propios emprendedores puedan generar un ecosistema con una lógica de considerar al vecino como proveedor y cliente, y poder participar en este programa es una oportunidad que todos tienen.

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