Luis Grados: ‘’Buscamos que los estudiantes retornen a sus comunidades y puedan hacer un aporte’’

Luis Grados: ‘’Buscamos que los estudiantes retornen a sus comunidades y puedan hacer un aporte’’

Entrevistamos a Luis Grados, Coordinador del Programa Socioeducativo de Juventud Emprendedora

Luis Grados es Ingeniero en Administración de Empresas especializado en el Área de Recursos Humanos y Coaching certificado. Tiene más de 15 años de experiencia en el área social y de emprendimiento en el sector público y privado, trabajando en fundaciones y organizaciones no gubernamentales, y actualmente es el Coordinador del Programa Socioeducativo y asesor del Programas de Emprendimiento de Fundación Juventud Emprendedora.

Conversamos con él para que nos diera más detalles sobre su trabajo, y esto es lo que nos contó:

¿Cuándo y cómo entraste a formar parte del equipo de Juventud Emprendedora?

Llevo involucrado en la fundación desde el 2011, cuando me invitaron a participar en el proyecto. Desde ese periodo estuve a cargo del programa de emprendimiento, el Programa de Apoyo al Desarrollo Local (PADL), y hace un par de años que estoy a cargo del programa de apoyo a la educación.

¿En qué consiste tu trabajo?

Hoy estoy a cargo del territorio de San Pedro, la comuna con las localidades interiores, y el trabajo consiste en la gestión y la coordinación completa del programa, que es básicamente coordinar todo el proceso operativo y el equipo humano.

¿Puedes explicar de qué se trata el Programa Socioeducativo de Juventud Emprendedora?

El programa tiene tres componentes fundamentales. Uno es la vinculación con la comunidad, donde parte del trabajo consiste en tener una vinculación con todas las comunidades, en este caso Tamar, Talabre, Socaire, Peine, Calama y San Pedro, con los dirigentes de las diferentes comunidades indígenas, las familias, los apoderados y los estudiantes.

El segundo pilar es un aporte económico que se entrega a los estudiantes para poder apoyar con los recursos que implican los estudios, y hacer control de los recursos que se inviertan adecuadamente.

Y el tercer pilar es la parte más fundamental, que consiste en un trabajo durante todo el año con un equipo multidisciplinario formado por profesores, psicopedagogos y asistentes sociales con los que apoyamos al niño en su proceso educativo a través del aprendizaje con tutores, y además hacemos un trabajo de acompañamiento al apoderado donde desarrollamos también sus competencias y habilidades.

Este proceso socioeducativo es muy integral y tiene una mirada académica, donde se busca potenciar y fortalecer las brechas que existen con los estudiantes, y un componente social, que tiene que ver con el acompañamiento a las familias y los estudiantes. En este sentido tenemos convenios con instituciones que nos apoyan en el trabajo social.

¿Cómo se traduce a la práctica el trabajo que se hace con los estudiantes?

Estamos todas las semanas en el territorio, porque nuestro trabajo se hace en territorio, y vamos a las comunidades a hacer tutorías.  Entonces hay dos momentos: uno donde desarrollamos las competencias blandas y una donde desarrollamos las competencias académicas. En el primero uno va a las tutorías a desarrollarse como persona, y en el segundo ya entramos de lleno en el tema académico, en las asignaturas que tengan en la escuela.

¿En este sentido se hace un trabajo de refuerzo de la materia escolar?

Exactamente, pero no solamente se estudia la materia, sino que también se entregan las herramientas para que mejoren el desempeño académico, como técnicas de estudio.

¿Todos los niños y niñas  de la comunidad pueden asistir a las tutorías?

Hay un proceso de postulación, porque nosotros hacemos seguimiento y una entrevista, pero independientemente de si los chicos no alcanzaron a postular o no consiguieron ciertos requisitos, igualmente pueden participar en los espacios de tutorías y recibir los mismos beneficios. Hoy día tenemos entre educación básica, media y superior a más de 173 niños que asisten a las actividades.

¿Y las actividades que se realizan con los padres son más de evaluación?

No, con los padres nos reunimos una vez al mes y desarrollamos un taller para que exista cierto tipo de aprendizaje en el apoderado, en beneficio del niño o en beneficio de la familia, que tiene que ver con desarrollo de competencias y habilidades.

Entregamos técnicas de estudio a los apoderados, también, porque no solamente se trata de reportar la actividad, sino también de crecer como persona, que los apoderados también puedan desarrollarse.

¿Y en qué consiste el aporte económico que ofrece la fundación?

Es un pequeño aporte que entregamos a los estudiantes de básica y media al inicio del año para cubrir el material o el pago de la matrícula. Y con los chicos de superior el monto es superior porque el costo es más elevado.

¿Qué particularidades presenta el territorio donde trabaja la fundación, el norte de Chile?

Con este programa hoy día estamos trabajando con las comunidades indígenas, y la particularidad que esto presenta es que nosotros tratamos de llevar de la mano todo el tema patrimonial y cultural; las tradiciones, características, procesos internos y actividades propias que cada comunidad tiene.

Tenemos mucho respeto a sus procesos y tenemos un comité de educación con el que nos juntamos con ellas para validar los nuestros, porque  para nosotros es muy importante no sobrepasar el límite propio de cada comunidad. Entonces hacemos que el trabajo sea bien armónico, de comunidad, de participación, y que no pase solo por una persona o una comunidad. Trabajamos con ellos e integramos sus tradiciones dentro de nuestras actividades.

¿Por ejemplo cómo?

Hace poco tuvimos una feria vocacional en la que participaron todas las comunidades, y al inicio se hizo una actividad muy propia de las comunidades indígenas, que es agradecer a la Pachamama. Fue una ceremonia muy bonita, y luego también mostraron sus bailes tradicionales. Con esto buscamos que se pueda manifestar su cultura y también que la gente la conozca.

¿Cómo han recibido las comunidades el programa?

Muy bien, tenemos una bonita experiencia y nos sentimos muy conectados con ellas. Evaluamos constantemente como avanza, para ir corrigiendo y mejorando, y hemos tenido muy buena acogida y muy buenos resultados.  Las familias reconocen nuestro trabajo, lo valoran, y lo más importante, vemos que ha habido cambios significativos en los chicos. Se ha notado un crecimiento y un desarrollo en ellos, y esto nos deja bien contentos.

¿Cuáles son los desafíos a los que se enfrenta Juventud Emprendedora en estos momentos?

Nuestro principal desafío es seguir creciendo. Esperamos estar este semestre en la comunidad de Peine, y ojalá más adelante en Toconao. Y el segundo desafío es seguir apoyando a los jóvenes y seguir generando de algún modo vinculación, ya que muchos de los chicos se van de sus localidades por temas laborales. El programa hace un vínculo para que los chicos retornen a sus comunidades, desde lo más técnico y profesional, y esto es lo que buscamos, que los estudiantes en algún momento retornen a sus comunidades y puedan hacer un aporte.

Afirmas que ‘’tener una mirada distinta del emprendimiento es una herramienta potente para el desarrollo’’. ¿A qué te refieres?

Para nosotros, una de nuestras misiones es el apoyo al desarrollo del emprendimiento, y como fundación nos hemos destacado porque más allá de entener el emprendimiento como el traspaso de recursos, la entrega de dinero o la generación de un negocio, lo vemos como una herramienta potente que consiste en aptitudes, competencias y el desarrollo de habilidades en las personas.

Desde la fundación aportamos no solamente la entrega de recursos, sino también  de competencias a las personas para que se puedan desarrollar. Esas competencias quedan instaladas en las personas para toda la vida y les van a servir en cualquier momento, no solamente para un negocio, sino para su familia, su sociedad y su comunidad.

 

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